May 08

Diplomatura en Salud Penitenciaria

Categoría: Dpto. de Cs. de la Salud

La Universidad Nacional de La Matanza, en el marco del Convenio tripartito suscrito con el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación y el Ministerio de Salud de la Nación, creó la Diplomatura en Salud Penitenciaria.

La misma, toma en consideración las necesidades de capacitación de los trabajadores de salud de los Servicios Penitenciarios, bajo la premisa de que “el personal de salud, encargado de la atención de las personas privadas de la libertad, tiene el deber de brindar protección a su salud física y mental, y de tratar sus enfermedades al mismo nivel de calidad que brindan a los que no lo están”.

Asimismo, surge con la concepción de que la salud penitenciaria, y su atención integral, son un servicio público de deber indelegable y que, como tal, tiene que estar garantizado por el Estado y sus instituciones. También, se considera que ésta tiene una especificidad en cuanto a su conceptualización y a su praxis operatoria, que hace a la necesidad de formar un campo y cuerpo de conocimientos académicos particulares a esta materia.

Cuenta con diferentes menciones:
- Mención en Clínica Ampliada
- Mención en Salud Mental
- Mención en Gestión del Cuidado

Duración: 1 año

Modalidad: presencial

La Diplomatura en Salud Penitenciaria tiene como objetivo proporcionar a los aspirantes una formación de alta calidad y actualización permanente, necesarias para el adecuado ejercicio del rol que desempeñan los trabajadores de la salud en las instituciones penitenciarias. 

A tal fin, se ha diseñado un plan de estudios que refleja una revalorización del ámbito de trabajo penitenciario –en particular el trabajo en salud- como servicio público y, en ese marco, la concientización de sus agentes acerca del rol social que cumplen como trabajadores penitenciarios, desde la perspectiva bioética del trabajo en salud y el respeto de los Derechos Humanos.

En la Diplomatura se proporcionan herramientas de abordaje interdisciplinario que permiten relacionar la actividad académica con la práctica de los trabajadores de salud penitenciaria. En particular,  se  abordan  aquellas  que  permiten  detectar  formas  de  violencia  institucional arraigadas en el funcionamiento y en el cotidiano de las instituciones penitenciarias, y específicamente en el trabajo en salud, con el objetivo de orientar esfuerzos en disminuirla. A lo

largo del proceso de formación, se pretende fomentar un análisis crítico y transformador, y brindar un espacio de discusión y de compromiso ético.

Asimismo, se proporcionan los conocimientos técnicos, científicos, epidemiológicos y legales, específicos sobre el trabajo en salud en sistemas penitenciarios.

Se propone la realización de prácticas innovadoras de interés para contribuir a una transformación cultural que permita desarticular lógicas instituidas vulneradoras de los derechos de las personas privadas de libertad, para orientar las prácticas de acuerdo a las necesidades de esta población.

Esta Diplomatura se propone formar a trabajadores de salud conscientes del rol social que han de desempeñar como operadores de los servicios públicos de salud penitenciarios, con un fuerte compromiso ético y una práctica que contribuya a la efectiva inclusión de las personas privadas de libertad, promoviendo la equidad en el acceso al derecho a la salud para esta población. Se espera que con esta formación, los diplomados sean capaces de contribuir a una reducción de la violencia, en particular todo modo de violencia institucional y    de consolidar conocimientos epidemiológicos específicos.

El egresado de la diplomatura deberá:

-          Conocer, comprender y favorecer el trabajo en salud según los marcos normativos y legales.

-          Fortalecer la perspectiva bioética del trabajo en salud, basándose en el respeto de los

Derechos Humanos.

-          Contar  con  la  formación  técnica  necesaria  para  una  asistencia  integral  en  salud, basándose en las mejores evidencias científicas y que contemple la realidad comunitaria.

-          Fortalecer el trabajo en equipo para la asistencia, prevención y promoción de la salud.

-          Disminuir la incidencia de las enfermedades con mayor riesgo epidemiológico en la comunidad de personas privadas de la libertad y los trabajadores penitenciarios.